TENSIONES ENTRE TURQUÍA Y GRECIA

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Existen varios problemas jurídicos entre Turquía y Grecia en relación con las actuales tensiones en el Mediterráneo oriental. Destacan cuatro problemas en particular:

Uno de ellos se refiere a la plataforma continental entre los dos países. Grecia sostiene que el derecho internacional es poco claro a ese respecto: Las islas tienen sus propias plataformas continentales gracias a la Convención de las Naciones Unidas sobre el Derecho del Mar de 1982. Turquía no está de acuerdo. Eso se debe a que, en primer lugar, la UNCLOS no constituye el derecho internacional como tal; es un mero acuerdo (tratado) entre algunos países. Un tratado no representa necesariamente el derecho internacional. Un tratado sólo puede ser una de las fuentes del derecho internacional y sólo obliga a los países signatarios. De hecho, mientras que Grecia es parte en la Convención de las Naciones Unidas sobre el Derecho del Mar, Turquía no lo es. Turquía ha sido un objetor persistente de la conclusión de este tratado durante más de 50 años. No se puede invocar un tratado contra su objetor persistente no signatario. En segundo lugar, Turquía sostiene que las islas griegas cercanas al continente turco están en la plataforma continental turca. Esas islas no tienen su propia plataforma continental. Es decir, las islas griegas que están cerca del continente turco están «en el lado equivocado». A lo sumo pueden tener un mar territorial limitado, no una plataforma continental más allá. La plataforma continental entre los dos países debería delimitarse teniendo en cuenta únicamente las tierras continentales de Grecia y Turquía, no las islas. Y los turcos refuerzan esa opinión invocando varias decisiones de tribunales y arbitrajes internacionales como la relativa a las «islas británicas mal situadas» entre el Reino Unido y Francia en el Canal de la Mancha.

Grecia desea aumentar sus aguas territoriales frente a sus islas de 6 a 12 millas náuticas. Turquía se opone a ello. La Convención de las Naciones Unidas sobre el Derecho del Mar (UNCLOS) permite a los países firmantes aumentar sus aguas territoriales hasta 12 millas náuticas (aún así, los países firmantes no están obligados a hacerlo). Sin embargo, los problemas antes mencionados con respecto a la UNCLOS se aplican también aquí. La realidad es que el reconocimiento de 12 millas náuticas para las islas griegas bloquearía a Turquía y a los terceros países de la libre navegación, ya que gran parte de las aguas internacionales entre el continente turco y el griego quedarían bajo la jurisdicción de Grecia. Y esto sería una violación de los principios de equidad y proporcionalidad del derecho internacional.

El tercer problema se refiere a la militarización de las islas griegas que se encuentran en las proximidades de las costas turcas. Según los tratados en los que son partes tanto Grecia como Turquía, esas islas tienen un estatuto de desmilitarización. Sin embargo, Grecia continúa colocando tropas y equipo militar en esas islas y no quiere discutir esta cuestión con Turquía.

Por un acuerdo internacional pero que Grecia reivindica, Turquía sostiene que hay más de 150 islas e islotes con ese estatuto en el Mar de las Islas. Turquía afirma que son islas e islotes turcos. Sin embargo, Grecia no desea discutir este problema con Turquía en absoluto.

Grecia afirma que el único problema entre Grecia y Turquía se refiere a la delimitación de la plataforma continental (y la zona exclusiva) entre los dos países, y que debe resolverse en el marco de la Convención de las Naciones Unidas sobre el Derecho del Mar. Turquía sostiene que existen los cuatro problemas mencionados que deben resolverse en su totalidad con arreglo al derecho internacional.

En lo que respecta a Chipre, el problema se refiere al reconocimiento del gobierno legítimo. Turquía invoca sus propios derechos sobre la plataforma continental -como país que tiene la costa más larga del Mediterráneo- además de los derechos sobre la plataforma continental de la República Turca de Chipre Septentrional (TRNC). Turquía no reconoce a la administración griega del sur de la isla como el gobierno legítimo. Gracias a sus acuerdos con la TRNC, Turquía afirma proteger los derechos de la TRNC en sus actividades de búsqueda y perforación en el Mediterráneo oriental.

En realidad, todos estos problemas jurídicos existen desde hace mucho tiempo. Sin embargo, recientemente han causado grandes tensiones entre los dos países. Y la razón de este aumento de las tensiones debe buscarse en la política y no en el derecho internacional.

 

AUTORES

Jose Luis Iriarte. Profesor de Derecho Internacional, Navarra y Senior Counsel en Lupicinio International Law Firm.

Halil Rahman Basaran. Profesor de Derecho Internacional, Estambul.

 

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